Una elegante cocina en U en la que la inducción desaparece bajo la encimera y el blanco mate se encuentra con el negro para crear un espacio contemporáneo, práctico y conectado visualmente con el salón.
Hay algo especialmente atractivo en las cocinas que no necesitan llamar la atención para convertirse en protagonistas. Este proyecto PK es un buen ejemplo: líneas depuradas, materiales cuidados y una tecnología que se integra hasta prácticamente desaparecer.



La distribución en U organiza el espacio de una forma cómoda y funcional, aprovechando al máximo cada zona de trabajo. El mobiliario en blanco mate aporta luminosidad y serenidad, mientras que los detalles en negro —la gola, el fregadero, el grifo, los enchufes y el frigorífico XXL— dibujan un elegante contraste que aporta carácter al conjunto.




Pero el verdadero efecto sorpresa está en la encimera. Aquí, la inducción invisible de Cooking Surface permite cocinar directamente sobre la superficie de trabajo, ocultando la placa bajo la encimera de porcelánico de ABK. Una solución que cambia por completo la percepción de la cocina: cuando no se utiliza para cocinar, la encimera recupera visualmente toda su continuidad y puede funcionar como una superficie de trabajo más.



Además de su estética minimalista, esta tecnología aporta ventajas muy prácticas. Al no tener una placa convencional a la vista, se consigue una superficie más limpia y despejada, fácil de mantener en el día a día. La inducción calienta directamente el recipiente, mientras que la tecnología queda integrada bajo la superficie, liberando espacio y reduciendo el impacto visual de los elementos técnicos.


Y aunque estamos ante una cocina cerrada, aquí las paredes no significan desconexión. Una gran cristalera hacia el salón-comedor permite que la luz y las perspectivas atraviesen ambos espacios, manteniendo la independencia de la cocina pero creando una conexión visual constante con el resto de la casa.

El resultado es una cocina sofisticada sin resultar fría, tecnológica sin parecer futurista y, sobre todo, pensada para la vida real. Porque a veces el mejor diseño es precisamente aquel que sabe cuándo mostrarse y cuándo desaparecer.
Muchas gracias
Por elegirnos para hacer realidad vuestra preciosa cocina. Un abrazo de todo el equipo de Personal Kitchen

